Hoy queremos hacer una reflexión sobre la crítica fotográfica además de exponer una declaración de intenciones sobre el rumbo que deseamos para nuestra página.
Desde hace un tiempo veníamos observando que las críticas y los comentarios cada vez venían más edulcoradas y que realmente habían pocas críticas que aportaran algo a sus autores, parece que todas las fotografías eran genialidades y que tenían poco o nada a mejorar.
Los antiguos usuarios recordarán que Retratando siempre fue un lugar de crítica respetuosa pero profunda, las aportaciones eran sinceras, no aduladoras y generosas con los demás, intentando aportar lo que creíamos que podía ayudar.
No comentar los posibles fallos que vemos en la imagen y esconder nuestra opinión por no herir a un compañero, no le ayuda a avanzar, ni le ayuda a él ni ayuda a quien lee el comentario. Nadie se beneficia, todos salimos perjudicados.
Tampoco creemos que nadie que exponga en una Web lo haga para recibir continuamente halagos en sus trabajos ya que a todos nos gusta que realmente nos ayuden a progresar.
Y no queremos decir con esto que se tengan que buscar los tres pies al gato, si una foto está bien o la vemos perfecta naturalmente haremos bien en felicitar al compañero.
Y entonces llegados a este punto podéis pensar: pero esto es muy subjetivo!, lo que a mi me parece maravilloso y perfecto a otro le puede parecer muy mejorable.
Pues de eso se trata de que cada cual exponga su punto de vista pero siempre sinceramente y de que al autor, valorando las opiniones, le sirva para reflexionar sobre su evolución fotográfica.
Desde Retratando os queremos dar algunos consejos para realizar una buena crítica fotográfica:








































